CINCO HORAS CON MARIO

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CINCO HORAS CON MARIO
2012 – 17 de febrero a las 20:30h.  [Sala 1 – Teatro Auditorio de Cuenca]
Noche de Teatro
CINCO HORAS CON MARIO, HOY,
CON NATALIA MILLÁN

Llega el gran éxito teatral del enorme Miguel Delibes: Cinco horas con Mario, ahora con la novedad de Natalia Millán como sucesora de Lola Herrera en el papel de Carmen Sotillo. Una nueva Menchu que ha igualado y casi superado el éxito de la primera tres décadas atrás.
En esta producción del ya clásico contemporáneo “se ha cambiado todo lo necesario para que todo siga igual”, según afirma el productor que fuera entonces y es ahora, José Sámano. La dirección sigue en manos de Josefina Molina, como hace treinta años; la adaptación teatral corresponde al propio Miguel Delibes, a Josefina Molina y a José Sámano, también debutantes en el primer Cinco horas con Mario que se estrenó el 26 de noviembre de 1979 en el Teatro Marquina de Madrid. Incluso la música vuelve a ser la misma de entonces compuesta por Luis Eduardo Aute.
Las complicaciones para su estreno entonces fueron múltiples. Nadie creía en el proyecto e incluso en el ensayo general varios de los asistentes se quedaron dormidos y manifestaron no entender por qué se llevaba a cabo aquel experimento.
Sin embargo, la obra, en aquella primera fase, llegó a representarse a lo largo de diez años con los teatros abarrotados. Años después se repuso con igual o mayor éxito. Y en ambas temporadas, acudieron al teatro gentes de todas las edades. Hoy día, Cinco horas con Mario, es enormemente popular y una de las novelas más leídas de su autor.
La nueva producción
Durante el año 2009 el productor José Sámano acordó con Miguel Delibes el nuevo montaje de Cinco horas con Mario, en el que, por primera vez, una nueva actriz interpretaría a Carmen Sotillo, papel que sólo Lola Herrera había interpretado hasta la fecha.
Aunque desgraciadamente Delibes no pudo ver a su nueva Carmen Sotillo, estaba muy ilusionado con el nuevo proyecto, quería que eligieran a la actriz con el “máximo cuidado, que no fuera una artista de relumbrón” y, a poder ser, “lo más mona posible”. Después del estreno en Valladolid y su puesta en escena en Madrid, parece que el equipo de producción acertó con la elección de Natalia Millán, un cambio fundamental en una obra que es casi un monólogo completo.
Seguramente los espectadores de Cuenca añoraban ya esta obra, tanto los que la vieron antes, como los que nunca contemplaron a Lola Herrera en el papel de Carmen Sotillo, porque Cinco horas con Mario se ha convertido en un clásico contemporáneo. Y su protagonista, en un gran personaje teatral, al que van conociendo y conocerán muchas generaciones de espectadores.
Los asuntos eternos del ser humano
Estamos en marzo de 1966. Carmen Sotillo, a los 44 años, acaba de perder a su marido Mario de forma inesperada. Una vez que las visitas y la familia se han retirado, ella sola vela durante la última noche el cadáver de su marido e inicia con él un monólogo-diálogo en el que descubrimos sus personalidades y los conflictos de su matrimonio.
De una forma entrecortada, detallista en extremo, reiterativa y llena de tópicos, Carmen Sotillo manifiesta sentimientos y emite juicios que pueden parecer increíbles. Pero ese lenguaje existía, esos juicios se emitían, esas “cosas” de Carmen estaban en la vida de todos los días.
Cinco horas con Mario es, entre otras muchas cosas, un documento vivo de esos años. De las preocupaciones económicas, religiosas, políticas, sexuales y morales entonces imperantes que Delibes, a través del lenguaje de su protagonista, dejó retratadas con nitidez, de forma que la vida española de entonces llega a palpitar viva en sus palabras.
Pero por encima de todo esto, Cinco horas con Mario, nos habla de los asuntos eternos del ser humano: de la culpa, de la soledad, de la incomunicación, del sentido de la vida. Como siempre Delibes, partiendo de un localismo concreto, encarna en sus personajes y en sus conflictos las realidades más profundas y complejas que condicionan nuestra vida.
Un clásico de la literatura española
“Yo no soy capaz de escribir directamente una obra de teatro”, declaró Miguel Delibes. Pero aunque nunca escribió directamente para el teatro ni para el cine, sus novelas han sido adaptadas, casi siempre con éxito, a ambos medios. Si Cinco horas con Mario es el rey de los escenarios, Los santos inocentes es un hito en el séptimo arte.
Además de la que nos ocupa, otras dos novelas de Delibes han sido llevadas a la escena: La hoja roja y Las guerras de nuestros antepasados.
“Mis personajes”, decía Delibes, “aparte de desempeñar un papel determinante en la trama son seres presionados por el entorno social, víctimas de la ignorancia, la política, la organización, la violencia o el dinero”. Partiendo de personajes y conflictos situados en épocas concretas, que deja documentalmente retratadas, este gran autor se interroga siempre por los grandes temas del hombre.
La obra de este clásico de la literatura española es un todo. Todas sus novelas, sus adaptaciones al cine y al teatro, sus escritos más diversos… forman, junto a la actitud ética que mantuvo en su vida, una forma de ver al ser humano y una concepción del mundo.
Una actriz completa, versátil
Natalia Millán ya demostró su enorme capacidad al asumir el papel protagonista de Cabaret y, después de cuatro años, cambiar por completo e interpretar a la protagonista de un clásico como El Mercader de Venecia. Una actriz magnífica, versátil, profesional muy completa, rigurosa en sus trabajos, el último de los cuales ha sido la protagonista del musical Chicago con el que ha cosechado otro gran éxito. No hay tantas actrices que puedan pasar de interpretar, cantar y bailar en musicales como los mencionados a la intimidad de un texto tan distinto como Cinco horas con Mario.
Así lo demuestra su paso por la Compañía Nacional de Teatro Clásico (1992-1994) con Adolfo Marsillach al frente, y sus variadas interpretaciones en múltiples papeles teatrales, cinematográficos y televisivos.
El equipo de entonces
En cuanto al nuevo montaje, hay variaciones en el decorado, la iluminación y los elementos básicos de la puesta en escena, aparte de en sus intérpretes (Víctor Elías es el hijo del difunto en una magnífica escena).
La dirección la sigue asumiendo Josefina Molina, buena conocedora de la obra de Delibes, pues además de Cinco horas con Mario (con la que debutó en la dirección teatral), adaptó también El camino para Televisión (Gran Premio en el Festival de Praga).
Siempre exitosa, se ha caracterizado por su acierto, su sensibilidad y su discreción. Ha adaptado y dirigido diversos montajes teatrales y su carrera es de las más prestigiosas, también en cine y televisión. Cuenta con el prestigioso galardón Toda una vida, otorgado por la Academia de Televisión, la Medalla de Oro de las Bellas Artes y es Presidenta de Honor de CIMA, Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales.
Sólo queda mencionar la también brillante carrera del productor José Sámano, cuyo trabajo en cine, televisión y teatro está a punto de cumplir medio siglo. En los tres campos ha obtenido premios muy destacados y ha representado a España en numerosos festivales internacionales.
Localidades: 18,00 €
Club de Amigos: 15,00 €
Visibilidad Reducida: 12,00 €
Fundación de Cultura Ciudad de Cuenca

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