LA BOHEME

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LA BOHEME 1
LA BOHEME
2012 – 21 de febrero a las 20:30h.  [Sala 1 – Teatro Auditorio de Cuenca]
Ópera
UNA DE LAS ÓPERAS MÁS QUERIDAS POR EL PÚBLICO
La compañía Ópera 2001, ya conocida por los espectadores conquenses, nos propone la cuarta de las óperas compuestas por Giacomo Puccini, La Bohème, cuyo libreto firman Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, quienes se inspiraron en la novela Escenas de la vida bohemia, de Henry Murger.
La historia, dividida en cuatro actos, se ambienta en París en un período alrededor del año 1830. Se centra esencialmente en el amor entre la modista llamada Mimí y el poeta Rodolfo. Ambos se enamoran nada más conocerse, pero Rodolfo más tarde quiere dejar a Mimí por su comportamiento coqueto. Sin embargo, al enterarse de que Mimí está mortalmente enferma, Rodolfo se siente culpable, pues su vida juntos ha empeorado su salud aún más. Se unirán de nuevo por un breve momento antes de que ella muera.
Mimí y Museta son los personajes femeninos, que se unen a una larga lista de encantadores, a veces fascinantes, personajes femeninos creados por Puccini.
Estrenada en Turín
La Bohème es la cuarta ópera de Giacomo Puccini, después de Le Villi (1884), Edgar (1889) y Manon Lescaut (1893). Sus libretistas, Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, eran conocidos hombres de letras que simplificaron y aunaron los diferentes episodios de la novela por entregas Escenas de la vida bohemia, de Henry Murger, publicada en el periódico El Corsario a lo largo de cinco años (1845-1849).
Puccini trabajó en La Bohème desde la primavera de 1893 hasta la Navidad del año 1895. El estreno tuvo lugar en el Teatro Regio de Turín el 1º de febrero de 1896, tres años justos después del de Manon Lescaut, el mismo día y en el mismo lugar. En su estreno, La Bohème fue dirigida por Arturo Toscanini; Cesira Ferrari y Evan Gorga interpretan los papeles de Mimí y Rodolfo, respectivamente. Ese mismo año, el éxito en Roma y Palermo confirma su aceptación por el público y la obra supera las malas críticas que la prensa le había dedicado en Turín.
A menudo se ha asegurado que los personajes de esta famosa obra han salido de la vida real y que cada uno de ellos tiene su equivalente en intelectuales y creadores de la época. También se dice que la obra refleja las vivencias de Puccini durante los años de estudiante en el conservatorio de Milán, donde compartió habitación con Pietro Mascagni.
Variedad de estilos
En la música de La Bohème, Puccini reunió elementos de distintas corrientes. Las arias y los dúos de amor de los actos primero y último se pueden atribuir al Romanticismo tardío; el comienzo del tercer acto, con la silenciosa y desalentadora nevada en una alborada gris, al Impresionismo; y algunas características del segundo acto, al Verismo.
Puccini es uno de los pocos compositores de ópera capaces de usar brillantemente las técnicas operísticas alemana e italiana. A ello hay que añadir el personal e inconfundible sentido melódico de su autor, una de las claves de la gran aceptación que siempre ha tenido entre el público.
Giacomo Puccini (Lucca, 1858- Bruselas, 1924) es el compositor italiano heredero de la gran tradición lírica italiana. Puccini dominó la escena lírica internacional durante los primeros decenios del siglo XX, aunque no fue muy prolífico comparado con sus predecesores: doce óperas en total conforman su producción.
Algunos miembros de la familia de Puccini habían ocupado el puesto de maestro de capilla de la catedral de Lucca. A la muerte de su padre en 1863, el pequeño Giacomo fue destinado a seguir la tradición familiar y así empezó a recibir lecciones de su tío Fortunato Magi, con resultados poco esperanzadores.
Fue a los quince años cuando el director del Instituto de Música Pacini de Lucca consiguió despertar su interés por el mundo de los sonidos y se reveló entonces como un buen pianista y organista cuya presencia se disputaban los principales salones e iglesias de la ciudad.
Para Puccini, la revelación llegó al escuchar en Pisa la Aida verdiana en 1876. Abandonó entonces la tradición familiar y dedicó todos sus esfuerzos a la composición operística. Tras pasar por el Conservatorio de Milán compuso su primera ópera, Le Villi que se estrenó en 1884 con un éxito más que apreciable.
Consagración
Con su tercera ópera, Manon Lescaut, Puccini encontró ya su propia voz. El estreno de la obra supuso su consagración, confirmada por su posterior trabajo, La Bohème, una de sus composiciones más aclamadas. En 1900 vio la luz la ópera más dramática de su catálogo, Tosca, y cuatro años más tarde la exótica Madama Butterfly. Su estilo, caracterizado por combinar con habilidad elementos estilísticos de diferentes procedencias, ya estaba plenamente configurado.
Sin embargo, Puccini sintió la necesidad de renovar su lenguaje musical, lo que hizo en La fanciulla del West y en las tres que conforman Il trittico. A pesar de su calidad, nunca alcanzaron el mismo grado de popularidad que sus obras anteriore.
Su última ópera, la más moderna y arriesgada de cuantas escribió, Turandot, quedó inconclusa a su muerte y fue terminada por Franco Alfano, a partir de los esbozos dejados por el maestro.
Ópera en cuatro actos de Giacomo Puccini
Libreto de Giacosa y Illica
Según la obra de Henri Murger “Scènes de la vie de bohème”
Versión original en italiano con sobretítulos en español
Dirección musical: Martin Mázik

Dirección de escena: Roberta Mattelli
Dirección artística: Luis Miguel Lainz
Escenografía: Alfredo Troisi
Solistas y coros : Compañía Opera 2001
Orquesta Sinfónica de Pleven (Bulgaria)
RODOLFO poeta, Juan Carlos Valls
Tenor
SCHAUNARD músico, Nikolay Bachev
Barítono
BENOIT casero, Gerardo Pascual
Bajo
MIMI Eva Hornyak
Soprano Hiroko Morita
MARCELLO pintor, Giulio Boschetti
Barítono Paolo Rugiero
COLLINE filósofo Momtchil Nikolov
Bajo
ALCINDORO admirador de Musetta, Gerardo Pascual
Bajo
MUSETTA Francesca Bruni
Soprano Daniela Karaivanova
ARGUMENTO

ACTO I – Una buhardilla
Ahí viven Rodolfo el poeta, Marcello el pintor, Colline el filósofo y Schaunard el músico. A pesar del frío y de las privaciones propias de la miseria, la despreocupación y el buen humor estallan en cuanto una mejoría, incluso efímera, de la situación se presenta. Rodolfo intenta escribir mientras Marcelo trata de pintar: Hace tanto frío que Rodolfo sacrifica el primer acto de su manuscrito por una breve fogata. Colline regresa con sus libros que no ha logrado vender en la casa de empeño. Un segundo acto acaba en la chimenea. Schaunard, más afortunado, llega con un poco de comida y leña. Todos se alegran.
En ese momento se presenta Benoît, el casero, que viene a reclamar lo que le deben. Le hacen beber, hacen como que están escandalizados por su conducta ligera y le echan de la habitación. El Café Momus, en el barrio latino, les espera. Rodolfo se queda solo para acabar de escribir.
Llaman a la puerta. Una voz dulce. Rodolfo se precipita hacia la puerta. Una mujer joven y frágil pide que le dé fuego. El insiste para que entre; ella se encuentra mal. Rodolfo se apresura y le ofrece un poco de vino. En cuanto se encuentra mejor, la mujer coge su vela y quiere irse. En el umbral, se da cuenta de que ha perdido la llave. Ambos empiezan a buscarla, las velas se apagan y Rodolfo descubre su pequeña mano ¡ tan fría!; entonces se presentan el uno al otro: “Chi son? Sono un poeta.” Mi chiamano Mimí “…Rodolfo anuncia a sus amigos, que le están llamando, que no está solo y que en poco tiempo se reunirá con ellos. Mimí le acompaña.

ACTO II – Callejuelas, una plaza y el Café Momus
Víspera de navidad; la muchedumbre deambula ruidosamente en medio de los gritos de los vendedores. Los cuatro amigos hacen compras. Rodolfo regala a Mimí un pequeño sombrero rosa. Se reúnen en el Café Momus. Rodolfo presenta a Mimí. Se pide la cena. La conversación es animada. De repente, Marcelo se calla: “ ¡Essa!”. Una mujer muy guapa acaba de aparecer; es Musetta, coqueta, cogida del brazo de su nuevo amante Alcindoro. Mira hacia la derecha, hacia la izquierda, en busca de alguien. Percibiendo la mesa de los cinco amigos, le dice a su amante, que se sienten en la mesa de al lado que acaban de dejar unos burgueses incomodados por un vecindario demasiado exuberante. Alcindoro protesta pero obedece. Musetta hablando en voz baja trata de llamar la atención de su antiguo amante. Se quita a su amante de encima pretextando un dolor de pies y mandándole buscar un par de zapatos al zapatero de al lado. Mirando la cuenta, los cuatro amigos, consternados, comprueban que ya no tienen dinero. Musetta pide al camarero que añada esa cuenta a la de Alcindoro. Aprovechando la confusión creada por los mirones que se agolpan para ver el desfile militar, Marcello y Colline alzan a Musetta, incapaz de andar descalza y todos juntos se pierden en la muchedumbre. A su regreso al Café, Alcindoro con su par de zapatos, viendo la cuenta y la ausencia de Musetta se derrumba estupefacto y pálido sobre una silla.

ACTO III – La barrera d´Enfer
La barrera de aduanas y al fondo la carretera de Orleáns. Una taberna y sobre su entrada el cuadro de Marcelo “ La travesía del Mar Rojo”; debajo la inscripción “ en el puerto de Marsella”. Árboles. Hace frío; todo está nevado; una escasa luz anuncia el alba. Los aduaneros dormitan delante de su brasero mientras se ven a los barrenderos tras la verja cerrada de la barrera. Algunos gritos salen de la taberna. Llega Mimí; pregunta aun aduanero donde trabaja Marcello el pintor, y pide a una camarera que sale de dicha taberna que busque a Marcello. Llega enseguida y se extraña de encontrarla ahí. Mimí le cuenta lo celoso que es Rodolfo; solo ve como solución la ruptura. Le pide su ayuda. Rodolfo se encuentra en la taberna. Mimí tiene el tiempo justo para alejarse cuando éste sale acercándose a su amigo Marcello. Le confiesa todo ; no tanto sus celos sino la preocupación que le atormenta: Mimí está gravemente enferma; está desahuciada; sólo puede ofrecerle la miseria y su amor y esto no puede salvar su vida. Tiene que dejarla. Mimí escondida detrás de un árbol lo ha escuchado todo. Un acceso de tos y unos sollozos lo traicionan. Rodolfo va hacia ella, la coge con ternura en sus brazos. Mimí acepta marcharse pero el invierno es aún muy largo y tan triste para los que están solos, que deciden al final marcharse en primavera. Al dúo de amor de Rodolfo y Mimí responden las riñas habituales de Marcello y Musetta que una vez más se separan con gritos y reproches.

ACTO IV – En la buhardilla del primer acto.
Marcello y Rodolfo intentan trabajar; pero no paran de pensar, el uno en Musetta, el otro en Mimí. Llegan Schaunard y Colline, cargados de escasas provisiones: cuatro panes grandes y redondos y un arenque.
Los cuatro se toman la situación con buen humor y se ríen. En medio de este festín, la puerta se abre; Musetta entra muy agitada. Mimí esta ahí, agotada, en el último escalón. Rodolfo se apresura y ayudado de Marcello, la llevan hasta la cama. Mimí quería morir junto a Rodolfo y Musetta la ayudó a llegar hasta allí. No hay nada en la Buhardilla; Musetta da sus pendientes a Marcello para que los venda. Y cambiando de parecer, sale con el para encontrar el manguito soñado por Mimí que alivie el frío de sus manos. Colline lleva su querido abrigo a la casa de empeño para poder comprar y pide a Schaunard dejar a Mimí y Rodolfo a solas. Los dos amantes recuerdan con ternura el pasado: su primer encuentro. Mimí se sofoca. Oyendo gritar a Rodolfo, Schaunard entra y se precipita a la cabecera de la enferma. Ella abre los ojos y los tranquiliza con una sonrisa. Musetta llega con el manguito, Marcello con un reconstituyente. Mimí se alegra de meter sus manos en algo tan caliente y suave.. Rodolfo se aleja para esperar la llegada del médico. Schaunard se acerca a la cama; abatido vuelve junto a Marcello y le dice que Mimí ha fallecido. Colline llega, deja el dinero sobre la mesa y le ayuda. Rodolfo ve el extraño aspecto de sus amigos y corre hacia Mimí; desesperado, la abraza; todos se sienten abatidos presos de una tristeza muy grande.

SINOPSIS CORTA
La acción transcurre en Paris, hacia el año 1830, y describe los precarios y tumultuosos amores de los “bohemios” Rodolfo y Mimi, Marcello y Musetta.
Los bohemios se van a pasar la tarde al café Momus : Rodolfo se retrasa ; aparece Mimi, su vecina, y nace rápidamente el idilio entre ambos, tras lo cual van a reunirse con los demás. Durante la cena aparece Musetta del brazo de su protector : la antigua amante de Marcello tarda poco en caer de nuevo en sus brazos y todos se marchan dejando al acompañante de Musetta la cuenta de la cena….
En la barrera d’Enfer, Mimi tísica se encuentra con Marcello cuya vida con Musetta está llena de constantes disputas. Escondida en un lugar cercano a donde esta Rodolfo le sorprende lamentándose y dispuesto a dejarla.
Rodolfo y Marcello rememoran los días felices y para combatir la tristeza se dedican a hacer bromas de estudiantes con sus amigos. Musetta aparece y Mimi detrás de ella, agonizante. Todos procuran hacer lo posible para endulzar los últimos momentos de su vida.

Localidades: 30,00 €
Club de Amigos: 22.50 €
Visibilidad Reducida: 18,00 €
Fundación de Cultura Ciudad de Cuenca

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